PRESENTACIÓN

El Evangelio de Tomás nos ayuda en la necesaria tarea de renovar nuestra manera de entender y practicar el mensaje de Jesucristo.

El Evangelio de Tomas fue, según se cree, el primero en escribirse y fue de uso corriente en los primeros tiempos del cristianismo. En el siglo IV se tomó la decisión de reducir a cuatro el número de evangelios canónicos y, como consecuencia, el de Tomás quedó perdido hasta mediados del siglo pasado en que fue recuperado en unas excavaciones. La mayoría de los investigadores lo reconocen como parte de la tradición apostólica..


El Evangelio de Tomás está formado por 114 Logiones o dichos de Jesús, muchos de los cuales tienen una gran coincidencia de contenido con el de los evangelios canónicos. Su peculiaridad es que, en conjunto, está dirigido a la interioridad del ser humano, a lo que podemos decir que es su realización profunda. También se caracteriza por que bastantes de sus dichos son breves y un tanto crípticos, lo que hace claramente necesaria una lectura meditativa para desentrañar su significado.


El mensaje nuclear de éste evangelio es que nuestra consciencia esencial es Una, de origen divino, (lo que es coincidente con Jn. 1,9: La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre cuando viene a este mundo) y que nuestra tarea en esta vida es dejarnos transformar por ella, unificarnos con ella, y manifestarla en su diversidad, lo que está completamente alineado con la insistente exhortación de San Pablo a que realicemos el Cristo en nosotros (Gl.4.19; 1Co.2.16, por ejemplo). Hay un énfasis en la Presencia del Reino en la Tierra (aunque “los hombres no lo ven” Lg. 113) y en la necesaria “fuerza” o voluntad para practicar el “velad” que nos da acceso a él.


La exclusión de éste evangelio del Canon y la correspondiente preferencia por la lectura literal de los textos,  sin duda contribuyó a la pérdida de vigor de la orientación contemplativa que el cristianismo tuvo en sus primeros tiempos. A la larga, las figuras de los grandes místicos cristianos han sido puntuales  y en un contexto, en general, de incomprensión.


El cristianismo necesita recuperar su tradición contemplativa en gran medida olvidada y, en ese proceso, la enseñanza del Evangelio de Tomás contribuye a completar maravillosamente la lectura bíblica.


El Logión 1 enuncia: Él ha dicho: el que encuentre la interpretación de estas palabras no gustará la muerte. El Evangelio se abre, pues, reclamando una exegesis, un trabajo. A ésta gran tarea Roberto Pla dedicó gran parte de la última etapa de su vida con su contundente obra: El hombre templo de Dios vivo, exégesis oculta de la religión de Cristo a partir de comentarios al Evangelio según Tomás.

Esta página pretende contribuir a dar a conocer el Evangelio de Tomás y su trascendencia dentro del mensaje cristiano, así como referir a la obra aclaratoria realizada por Roberto Pla www.robertopla.com.

Javier Lantero.

 

LOGIONES

En la página 37 del libro El hombre templo de Dios vivo, al que nos referiremos en el apartado de Interpretación, figura este texto que reproducimos aquí (sin las notas al pié).


…Como se sabe, este evangelio es uno de los cincuenta y tres tratados que fueron hallados en 1946 en la población egipcia de Nag-Hammadi, a unos cien kilómetros al norte de Luxor, junto al antiguo cenobio de Chenoboskion.

 No sin cierta precipitación fue clasificada desde el primer momento como gnóstica la totalidad de la biblioteca de NagHammadi, pero posteriormente, a medida que han ido saliendo a la luz algunos tratados de la colección, se ha visto la imposibilidad de adscribir todas las obras a una sola corriente de pensamiento cristiano. No es posible afirmar un pensamiento unitario en los tratados de esa biblioteca.


En lo que atañe al Evangelio según Tomás, el texto copto del manuscrito, conservado actualmente en el Museo Copto del Viejo Cairo, fue establecido por un grupo de cinco investigadores, que hoy son conocidos como el grupo Brill, nombre de la editora que publicó la traducción realizada por estos profesores en 1959.


Los traductores solo explicaron que el tratado –una colección de logia, o dichos de Jesús, que ellos mismos diferenciaron y numeraron hasta ciento catorce, por su cuenta– es una traducción o adaptación en copto sahídico de una obra cuyo texto primitivo debió de ser redactado en griego hacia el año 140, a partir de fuentes más antiguas todavía.


Por su parte, el profesor francés Philippe de Suarez presentó en 1975 una traducción directa a partir de los textos coptos, con una disposición paralela del texto en versos numerados que permite una verificación textual escrupulosa. De Suarez expresa la seducción que le ofrece el carácter arcaico de los ejemplos que conforman el Evangelio según Tomás. Los dichos de Jesús aparecen aquí, en efecto, despojados de ciertas formas ornamentales, y parecen superar en antigüedad primitiva a la redacción que ofrecen en general los sinópticos.


Si se atiende a la clasificación propuesta por los asambleístas, estudiosos del gnosticismo y la gnosis, reunidos en Mesina en 1966 para diferenciar los términos gnosis y gnosticismo, conviene señalar que ni uno solo de los dichos de Jesús reunidos en el Evangelio según Tomás da motivo para afirmar seriamente que este tratado deba ser calificado como gnóstico.

Logion 1

Él ha dicho: El que encuentre la interpretación de estas palabras no gustará la muerte.

Logion 2

 

Jesús ha dicho: El que busca no debe cesar de buscar hasta que encuentre; cuando encuentre, quedará estupefacto, se maravillará y reinará sobre el Todo.



Logion 3

Jesús ha dicho: Si los que os guían os dicen: ‘he aquí que el Reino esta en el cielo’, entonces los pájaros del cielo os aventajarán; si os dicen que está en el mar, entonces os aventajarán los peces. El Reino está dentro y fuera de vosotros. Cuando os conozcáis a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y sabréis que sois los Hijos del Padre viviente; mas si no llegáis a conoceros, entonces estaréis en la pobreza, seréis la pobreza.

Logion 4

 

Jesús ha dicho: El hombre maduro no dejará de interrogar durante sus días a un niño de siete días respecto a su lugar en la vida y él vivirá. Sabrá que muchos de los primeros serán últimos y que estos serán unificados.

Puede proceder a descargar el documento pdf con los114 logiones pinchando aquí.

Por Jan van Eyck - Jan van Eyck, Domio Público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=109236

 
 

INTERPRETACIÓN

Como muestra del contenido del libro El hombre, templo de Dios vivo, exégesis oculta de la religión de Cristo a partir de comentarios al Evangelio según Tomás, reproducimos aquí en pdf una pequeña parte de esta ingente obra de 1100 páginas. Hay más información sobre ella en www.robertopla.com.


La traducción del libro en inglés se puede encontrar en www.gospelofthomas-interpretation.com.

Logiones

La Incredulidad de Santo Tomás (S. XIV). Iglesia de Sacro Speco, Subiaco (Italia).

 

COMENTARIOS

Seguidamente ofrecemos algunas cartas o enseñanzas que han sido traducidas al castellano de Kim Nataraja, oblata en la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana (WCCM) y buena conocedora del Evangelio de Tomás. Al final se ponen algunas referencias de información adicional.

El Evangelio de Tomás
De la Ignorancia al Conocimiento

Las enseñanzas de Jesús que narra el Evangelio de Tomás expresan maravillosamente lo que hemos estado viendo en las anteriores lecturas. El Evangelio nos alienta a que nos abramos a la Realidad Divina, a la Sabiduría Divina. El camino que debemos seguir es el del verdadero autoconocimiento. A él llegamos escuchando con sinceridad, en nuestro silencio interior, el significado espiritual más profundo de las enseñanzas de Jesús. Nuestro esfuerzo se verá fortalecido por la gracia divina que todo lo envuelve.


El Evangelio de Tomás fue configurándose dentro de la cultura predominantemente oral que existía en la época de Jesús y en los siglos posteriores. Es evidente que las enseñanzas de Jesús fueron transmitidas principalmente de boca en boca puesto que Él nunca escribió nada. Los dichos atribuidos a Jesús recogidos en el Evangelio de Tomás fueron conservados a través de la tradición oral y posteriormente recopilados juntos. Más de la mitad de las frases y expresiones de Jesús que aparecen en este evangelio se encuentran también en los Evangelios sinópticos (Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas).


Ireneo (siglo II d.C.), uno de los primeros Padres de la Iglesia, recomendó solo cuatro evangelios, Mateo, Marcos, Lucas y Juan y las cartas de San Pablo. Eligió el Evangelio de Juan en lugar del Evangelio de Tomás simplemente por una decisión personal: su maestro Policarpo había sido discípulo de Juan. Sin embargo, el Evangelio de Tomás era en aquel momento mucho más popular que el escrito por Juan. Debido a esta exclusión, el Evangelio de Tomás desapareció durante siglos, hasta que en 1945 fue descubierto en Nag Hammadi (Egipto), en el interior de una tinaja, junto a otros documentos de la tradición gnóstica. El “Evangelio de Tomás” es considerado por la mayoría de los expertos como legado de la tradición “apostólica”.


Las enseñanzas de este evangelio nos muestran cómo el énfasis en la transformación y realización de nuestra verdadera naturaleza divina que buscamos en nuestro camino espiritual ha formado parte de la tradición cristiana desde el principio. Según Tomás, la luz de Dios brilla potencialmente en todos nosotros. Todos somos hijos de Dios.


Sin embargo, no debemos entender las palabras de Jesús literalmente sino como metáforas del significado que subyace en ellas. Para ello, debemos escuchar los textos del evangelio con una actitud receptiva y reflexiva, como enseña la disciplina de la Lectio Divina, y preferiblemente después de la meditación. De este modo, las palabras de Jesús nos inspiran de forma intuitiva, íntima y personal.


Reflexionemos sobre una de las valiosas frases de Jesús que nos muestra el Evangelio de Tomás. “Jesús dijo: Cuando seas capaz de convertir dos cosas en una, cuando puedas transformar tu interior y exterior en lo mismo, cuando iguales lo superior y lo inferior, cuando seas capaz de hacer de un hombre, una mujer y de una mujer, un hombre… entonces, entrarás en el Reino” (Dicho 22). Como hemos estado viendo en las lecturas semanales previas, nuestro “ego”, la dimensión de nuestro ser que nos permite sobrevivir, es solamente un aspecto de nuestro ser total.


Nuestro viaje espiritual consiste en recordar que somos mucho más: Necesitamos integrar nuestro exterior y nuestro interior. Debemos “hacer que los dos sean uno”. Y esto nos desafía a permitir que la gracia divina que brota desde nuestro centro impregne todo nuestro ser, de manera que nuestro comportamiento esté guiado por esa sabiduría superior. “Igualar lo superior y lo inferior” nos anima a abrirnos a la Luz Divina, convirtiéndonos en “seres iluminados” y, así, divinizar todo nuestro ser. En toda esta integración de los aspectos de nuestro ser también integramos lo masculino y lo femenino, pues nos hacemos un ser único. (Idea que vemos enfatizada en la Psicología de Jung). Este proceso de unificación de los opuestos, de la trascendencia de la dualidad, es lo que nos permitirá "entrar en el reino" y experimentar la sabiduría y la presencia de lo Divino.

Kim Nataraja. Enseñanza 49 del ciclo 2.

Traducido por WCCM España.

La lectura contemplativa de las enseñanzas de Jesús en el Evangelio de Tomás (Lectio Divina) acompañada de una  meditación, puede llevarnos a ver la Realidad tal y como es y a experimentar que, en nuestra esencia, ya somos uno con lo Divino, a través de la conciencia de Cristo que habita en nuestros corazones. Jesús es muy consciente de nuestra dificultad para alcanzar este conocimiento: "El Reino del Padre se extiende sobre la tierra y la gente no lo ve". Al enfocar nuestra atención en el cuerpo y sus necesidades nos convertimos en “ciegos” y “borrachos”, pues nos ocultamos a nosotros mismos la esencia Divina que se halla en nuestro interior.


“Jesús dijo: Yo me puse de pie en medio del mundo y encarnado me aparecí ante ellos. Encontré a todos borrachos y no encontré a ninguno de ellos sediento. Mi alma se apenó por los hombres, porque están ciegos en sus corazones y no ven que vinieron vacíos al mundo y que vacíos se marcharán de él. Pero ahora están borrachos. Cuando se sacudan el vino, entonces, podrán reflexionar”.


Este Evangelio nos alienta a abandonar nuestras formas habituales de percepción, a "arrepentirnos", a experimentar una "metanoia", a cambiar nuestra forma de ver y de ser. Para poder soltar las falsas imágenes que tenemos de nosotros mismos, nuestras máscaras de "ego", nuestra "vestimenta", necesitamos ser humildes y honestos.


"Los discípulos preguntaron a Jesús: ¿Cuándo te aparecerás y te veremos? Y Jesús les dijo: Cuando os desnudéis sin avergonzaros, pongáis vuestra ropa bajo los pies y la pisoteéis, como hacen los niños, entonces podréis ver al hijo viviente y ya no tendréis miedo”.


Este mensaje de Jesús es similar al que aparece en los Evangelios Sinópticos: "Si alguno quiere seguirme deberá olvidarse de sí mismo”. Una vez que superemos las limitaciones que nos impone el ego, seremos libres, pues ya no estaremos prisioneros de nuestros pensamientos. Todo lo que tenemos que hacer es despertarnos y descubrir quiénes somos en realidad. Esta búsqueda es la misión más importante de nuestra vida.


Jesús dijo: "Que quien busca no deje de buscar hasta que encuentre. Cuando encuentre se turbará y cuando se encuentre turbado, se maravillará y reinará sobre la totalidad y hallará reposo”.
Es inquietante descubrir que la realidad que hemos aceptado como la única realidad objetiva y permanente es, de hecho, transitoria, sujeta a los constantes cambios que generan nuestros pensamientos y las necesidades de nuestro ser material. Sin embargo, al perseverar en nuestra práctica diaria de meditación, podremos eliminar el velo de estas ilusiones y tomar conciencia de nuestra verdadera naturaleza y de la verdadera naturaleza de la realidad. Y entonces quedaremos “maravillados”.


A través de estos dichos del Evangelio de Tomás vemos cómo la enseñanza de Jesús se corresponde con lo que hemos estado viendo en las lecturas de los últimos meses. El autoconocimiento que logramos mediante el silencio de la profunda oración contemplativa, nos conduce al conocimiento de la Realidad Divina que es el Amor y, por tanto, a la compasión por los demás.


De estos pocos dichos del Evangelio de Tomás, está claro cómo la enseñanza de Jesús corresponde a lo que hemos estado hablando en las "Cartas" de este año. El autoconocimiento obtenido en el silencio de la profunda oración contemplativa conduce al conocimiento de la Realidad Divina que es Amor, y en consecuencia, a la compasión por los demás: "La luz que hay en el interior de una persona de luz, ilumina el mundo".
 

Kim Nataraja. Enseñanza 51 del ciclo 3.

Traducido por WCCM España.

Por Diego Velázquez - Santo Tomás, Museo de Bellas Artes de Orleans, Dominio Público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=45421285

Esfuerzo versus Gracia

Tomás ve a Jesús como el maestro que nos guía a través de las enseñanzas que contienen sus palabras, pero también deja claro que nuestra salvación es responsabilidad de cada uno de nosotros. Curiosamente, el camino para encontrar la verdadera interpretación de las palabras de Jesús que recoge el Evangelio de Tomás, se asemeja a la lectura atenta y profunda de las Escrituras que recomendaba Orígenes y que le facilitó la oración contemplativa.


Esta lectura profunda e intuitiva con las Escrituras puede conducirnos al encuentro con la presencia de Cristo en nosotros y, por tanto, a una verdadera comprensión del significado espiritual del evangelio. El descubrimiento de quiénes somos realmente y, consecuentemente, de la Verdad, es el resultado de la combinación de nuestro esfuerzo personal y de la gracia inherente en las palabras y la persona de Jesús.


Jesús dijo: “Si te preguntan ¿De dónde vienes? Diles: Hemos venido de la luz, del lugar donde la luz surgió de sí misma, se convirtió y nació a su imagen. Si te preguntan, ¿Y eres tú?, Di: Todos nosotros somos sus hijos y somos los elegidos por el Padre".


En este Evangelio, Jesús nos recuerda nuestro origen Divino. Una vez más, resalta que el Reino se halla en la presencia de Dios y que está dentro de nosotros y entre nosotros, en todo momento: Jesús dijo: “Si tus maestros te dicen: “Mira, el Reino está en el cielo”. Entonces las aves del cielo te precederán. Si te dicen: “Está en el mar”. Entonces los peces te precederán. Sin embargo, más bien el Reino está dentro de ti y fuera de ti".


Esta creencia de que cada uno de nosotros tiene en su interior una chispa de lo Divino fue mantenida por muchos de los padres de la Iglesia, como Clemente de Alejandría y Orígenes, y fue considerada una doctrina apostólica durante los primeros siglos. John Main heredó también esta doctrina. Él se lamentaba de que los hombres y mujeres modernos "hubieran perdido el apoyo de una fe común en cuanto a su bondad esencial, racionalidad e integridad interior" y alentó a tener conciencia "del potencial que tiene el espíritu humano, en lugar de centrarnos en las limitaciones de la vida humana".


También fue un principio fundamental para los Gnósticos y quizá la causa de que esta creencia fuera desacreditada y suplantada por la interpretación “ortodoxa” que defendía que, en verdad estamos hechos a “imagen” de Dios y que solo por la gracia de Cristo podríamos ser  salvados. Es decir, que nosotros no podemos hacer nada. Esto es precisamente lo opuesto al mensaje del Evangelio de Tomás. Es fácil ver que el énfasis en el esfuerzo personal y la profunda comprensión intuitiva, en lugar de la creencia pura en la enseñanza recibida, sitúa al Evangelio de Tomás fuera del canon de la Escritura ortodoxa aceptada en el siglo IV.


Sin embargo, este Evangelio nuevamente ha logrado la aceptación dentro de la tradición apostólica. John Main combinaba en sus enseñanzas la importancia de la creencia y de la comprensión intuitiva, así como de la oración ordinaria y de la oración del silencio. Solo por la fe en nuestro origen Divino y nuestra conexión con Dios podemos meditar fielmente y con plena confianza.

Kim Nataraja. Enseñanza 50 del ciclo 2.

Traducido por WCCM España.

Se puede encontrar Información adicional en:

Journey to the Heart. Edited by Kim Nataraja. Orbis Books.

 

Beyond Belief, The Secret Gospel of Thomas. Elaine Pagels. Vintage.

The Wisdom Jesus: Transforming Heart and Mind, a new perspective on Christ and his message. Cynthia Bourgeault.

Luminarias y Asombros, Esperanza Borús. Visión Libros

http://wccm.org/content/weekly-teachings-2622012

http://presenters.theschoolofmeditation.org/category/resource/weekly-teaching-international-school-meditation/year-2

Yo amo a Jesús, que nos dijo:
Cielo y tierra pasarán.
Cuando cielo y tierra pasen
mi palabra quedará.
¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?
¿Amor? ¿Perdón? ¿Caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.

 

~ Antonio Machado ~

COMPARTE TUS OPINIONES

Deja tus comentarios debajo:

Tus opiniones serán también compartidas en www.gospelofthomas-interpretation.com

Para dejar tu comentario, escribe el mensaje en el espacio "Déjanos un mensaje" y a continuación completa tu nombre y tu dirección de correo electrónico y pulsa el botón "Comentar".

 
 

CONTACTO

Contáctanos

Background image by Leonardo da Vinci - Online Taken on 23 July 2013, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=50410532